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Los colores de los arcángeles

Siempre deseamos llevar a los arcángeles y a los ángeles con nosotros de alguna manera. Tenemos medallas, broches, estampas, fotografías, etc… os dejo como lo hago yo, que llevo a los cuarto arcángeles de una manera muy fácil, que muy poca gente sabe qué significa.

A cada arcángel le corresponde un color. Quizás el más conocido es del verde del arcángel Rafael, pero también tenemos el rojo de Uriel, el blanco de Gabriel y el azul de Miguel. En otros sitios, verás que hay discrepancias de colores, pero bueno, estos son los que yo utilizo.

Así que con un cordón de cada color, me he hecho una pulsera. Así de fácil. Y llevo permanentemente la presencia de los arcángeles conmigo. La pulsera es muy fácil de hacer: un cordón, un nudo y ya está.

El Arcángel Rafael con Adán y Eva.

Para que los ángeles siempre te acompañen, lee sobre ellos. Tenlos en tu mente siempre. Cuanto más aprendas, ellos más contentos están contigo y más te ayudarán.

Muy pocos conocen que el arcángel Rafael fue enviado por Dios para avisar a Adán y Eva, los primeros padres de la Humanidad de que Satán, el ángel que se rebeló contra él y que hizo que un tercio de los ángeles le acompañaran en su caída al infierno, se había infiltrado en el Paraíso, para provocar a Adán y Eva. De hecho, lo consiguió, haciéndose pasar por una serpiente y provocando la expulsión de Adán y Eva del Paraíso.

El arcángel Rafael es Medicina de Dios, pero también podemos recurrir a él, además de por problemas de salud, cuando estemos tentados a caer en la provocación de alguien que nos pueda producir un mal o que nos tiente para que le hagamos daño a otra persona o grupo de personas.

Preciosa la ilustración de Gustavo Doré (Francia, 1832-1883) que hizo unos grabados preciosos sobre la historia de los ángeles.

Oración al Arcángel Rafael.

Querido Arcángel Rafael, tú que estás cerca del Dios del Universo, acompáñanos no solo para luchar contra las enfermedades, si no también para luchar contra todas las circunstancias que nos hacen fracasar como persona. Intercede por nosotros y ayúdanos en los momentos de debilidad, de tentación, de caída en el engaño y en la traición a los que amamos. Haznos ser mejor persona y ser dignos de ser hijos de Dios.

San Rafael Arcángel, Medicina de Dios, ruega siempre por nosotros.

Arcángel Rafael con Adán y Eva – Gustavo Doré – Dominio Público

Día de los arcángeles ¡celebrémoslo con ellos!

Imagen de Dimitris Vetsikas en Pixabay

Hay una manera de rezarle a los arcángeles. La Iglesia católica solo se lo hace a Miguel, que es el arcángel principal y reconocido por todos, a Gabriel y a Rafael. Lo hace a modo de coronillas. Las pongo a continuación para que aprendáis a rezarles. Las coronillas son como el rosario pero en pequeño, que no viene a ser si no una colección de oraciones y mantras, para entrar en meditación y comunicación con el arcángel. También os pongo la coronilla a Uriel, que no es católica, es de la Iglesia anglicana. Realmente, somos libres de rezar al arcángel que queramos, a no ser que estemos presos del dogma de alguna religión. Yo no lo estoy, conseguí liberarme. Ustedes mismos pueden construir su coronilla al arcángel o al ángel que más queráis o más o guste, pero recordar siempre que no hay cosa más que le guste a un arcángel o a un ángel que es que se alabe más a María, la madre de Jesús, que a ellos mismos.

Os dejo las coronillas

CORONILLA A MIGUEL ARCÁNGEL

CORONILLA A RAFAEL ARCÁNGEL

CORONILLA A GABRIEL ARCÁNGEL

CORONILLA A URIEL ARCÁNGEL

San Rafael Arcángel

Tobías y el ángel
GOYA Y LUCIENTES, FRANCISCO DE
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

San Rafael Arcángel es uno de lo arcángeles principales, con un nombre precioso para los que amamos la práctica de Reiki. Significa ‘medicina de Dios’. Muchas veces se le ha representado unido al símbolo de la farmacia: la serpiente. Ha sido también, junto a los demás arcángeles, conocido como ‘el ángel del Señor’. Sin embargo, su historia más conocida es la que se relata en el Libro de Tobías, en la Biblia católica y que no encontrarás en las Biblias protestantes, porque lo consideran apócrifo o no inspirado por Dios.

San Rafael se convirtió en hombre para acompañar a Tobías en su viaje para encontrar esposa. Una esposa familiar suya que estaba dominada por un demonio y que todo el que se casaba con ella, moría. Rafael expulsó al demonio y luego le dijo a Tobías que él era un arcángel del Señor. Por eso a San Rafael también se le considera el protector de los viajeros. En el Evangelio de San Juan 5, 1-5 también se cuenta la historia de un ángel que bajaba de vez en cuando la piscina de Betesda, que estaba rodeada de enfermos, agitaba el agua y el primero que entraba, quedaba curado. Después de estas cosas había una fiesta de los judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En éstos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.

San Rafael es también el patrón de la enfermería.

Si necesitas iniciarte en reiki ángeles o reiki usui tradicional, escríbeme a alfonso.saborido@gmail.com y ten paciencia con mis respuestas. Gracias. Alfonso. No olvides ponerme un comentario en agradecimiento a San Rafael y marcar la suscripción a este blog para seguir recibiendo las entradas. Muchas gracias.

Arcángeles

Los siete arcángeles según la Iglesia Anglicana: Michael, Gabriel, Uriel, Chamuel (Camael), Raphael, Jophiel and Zadkiel. Stained glass made in 1862 at St Michael and All Angels Church, Brighton, East Sussex, England. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:St_Michael_and_All_Angels,_Brighton,_stained_glass_6.jpg

En la jerarquía de Pseudo Dionisos, constituyen la segunda de ellas más cercanas a las personas (la otra, son los ángeles, que hemos visto en la entrada anterior). El nombre ‘arcángel’ viene del griego y quiere decir ‘Jefes de los ángeles’. Ellos son el enlace entre Dios y los humanos, los que han defendido al cielo de los ángeles caídos, de los que ya hablaremos, y también son los supervisores de los ángeles guardianes.

Los árcángeles aparecen en el Antiguo Testamento, aunque su nombre no viene en las versiones griegas.

La figura de los arcángeles aparecen en el Nuevo Testamento en Judas 1:9
El arcángel Miguel, cuando pleiteaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, no se atrevió a pronunciar contra él ninguna palabra de insulto, sino que sencillamente dijo: ‘¡Que el Señor te reprenda!’

En la Primera Carta a los Tesalonicenses 4:16
Cuando se dé la señal por la voz del arcángel y la trompeta divina, el mismo Señor bajará del cielo. Y primero resucitarán los que murieron en Cristo.
y en Apocalipsis 8:2
Luego vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios; se les entregaron siete trompetas.
En el Viejo Testamento aparecen en Josué 5:1-15
Estando Josué cerca de Jericó, levantó la vista y vio a un hombre de pie delante de él, con una espada desenvainada en la mano. Josué fue donde él y le dijo: ‘¿Estás en favor nuestro o de nuestros enemigos?’ Respondió: ‘Soy el jefe del ejército de Yavé, y acabo de llegar’. Entonces Josué cayó con el rostro en tierra y se postró. Luego le dijo: ‘¿Qué dice mi Señor a su servidor?’ El jefe del ejército de Yavé respondió a Josué: ‘Quítate la sandalia de tu pie, porque el lugar donde estás
es un lugar santo’. Así lo hizo Josué.

En Ezequiel 9:2
Aparecen entonces seis hombres desde el lado de la Puerta Alta, que mira al norte: cada cual lleva en la mano un instrumento de muerte, y en medio de ellos veo a un hombre con un traje de lino, que tiene en la cintura una tablilla de escriba. Vienen a ponerse al lado del altar de bronce.

Y en Tobías 12:15
Yo soy Rafael, uno de lo siete ángeles que están delante de la gloria del Señor y tienen acceso a su presencia.
La Iglesia Católica solo reconoce a tres: a Gabriel, Rafael y le da la máxima importancia a Miguel, jefe de los ejércitos. Gabriel es el arcángel anunciador de la venida de Jesús y Rafael es el más importante en el libro de Tobías y es el arcángel de la salud.

Sin embargo, tenemos conocimiento por otras fuentes judías, musulmanas, etc. de más arcángeles como pueden ser Sariel o Uriel, Saraqael, Phanuel, Oriphiel, Zadkiel, Anael, Jehudiel, Sealtiel y Barachiel, que ya iremos conociendo en esta web.

Si quieres iniciarte en reiki ángeles pónte en contacto conmigo en alfonso.saborido@gmail.com Pon un comentario para suscribirte a las próximas entradas y recibir un aviso en tu correo electrónico. Comparte esta publicación si quieres que el conocimiento de los ángeles llegue a cuánta más gente mejor. Muchas gracias.

Una manera cristiana de hacer reiki (reiki cristiano)

Tobías y el ángel
ROSALES GALLINAS, EDUARDO
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Esta web está escrita para personas que ya tienen un conocimiento de reiki, aunque hago una introducción a la práctica reiki para quien la desconozca.

Para realizar las prácticas que propongo en el libro es necesario estar iniciado en reiki. Mucho mejor si es segundo nivel, porque ya podrás utilizar el reiki a distancia, aunque con primer nivel ya podrías. El mejor nivel para practicarlo sería el tercer nivel ya que trabaja la parte espiritual de la persona.

Si no estás iniciado en reiki te puedes poner en contacto conmigo en alfonso.saborido@gmail.com y te formo y te inicio en reiki. El primer nivel es absolutamente gratuito.

Las prácticas que propongo son eso: propuestas. Tú puedes cambiar todo lo que te parezca.

Esta obra tiene licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0) especificada en https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/deed.es

Soy cristiano y soy maestro de reiki. Llegué al conocimiento de las técnicas japonesas de reiki a causa de la enfermedad de mi única hermana, cáncer, que le producía inmensos dolores. Yo me desesperaba porque no encontraba manera de aliviarla. Los medicamentos no se le podían poner ya tan fuertes, la morfina estaba a tope y tenía que descansar entre una dosis y otra. En ese descanso, el dolor volvía. Una tarde le dolían mucho las piernas y le di un masaje. Yo no sé darle masajes pero le puse las manos y se las pasaba como buenamente podía.

Al día siguiente me dijo que le pusiera las manos otra vez que sentía alivio. No que se le quitara el dolor, pero sí que sentía alivio. Era como el sana sana culito de rana que nos ensañaban nuestras abuelas. Pero soy una persona curiosa y estuve investigando por qué poner las manos puede llegar a aliviar un dolor. Es verdad. Es un comportamiento innato. Cuando te duele algo, te pones la mano. Si te duele una muela, te la pones en la cara. Si te suele la barriga, también te pones la mano. ¿Por qué lo hacemos? Busqué en internet y encontré la técnica japonesa creado por el Doctor Mikao Usui llamada Reiki. Atrajo mi atención y me interesó. Quería aprenderlo. Leí muchos libros, muchas páginas web, pero para poder dar reiki tenía que ser iniciado por un maestro. No conocía a nadie. Miré por mi zona en internet y los precios eran carísimos. Fuera de mi alcance, pero tuve suerte, en una localidad vecina, a unos veinte kilómetros de casa, una asociación enseñaba reiki gratis. No me lo podía creer. Fui con mi pareja y cuando entré por primera vez no era consciente de que estaba ante uno de los regalos más grandes que me ha dado la vida.

Empecé a formarme y llegué hasta la maestría. Te das cuenta de que nunca terminas de aprender. Leyendo de aquí y de allí. Viendo como hay muchos más tipos de reiki en los que no puedo iniciarme porque no puedo pagarlo, pero con mi Reiki Usui Tradicional tengo suficiente.

De todos los tipos de reiki que encontré, me llamó la atención uno especial que trabajaba con los ángeles. Eso me gustó, porque yo soy cristiano. Cristiano por convicción, no por costumbre. Soy cristiano porque conozco el Evangelio y creo que el modelo de Jesús para la vida humana es el mejor que existe. Tengo arraigo católico. Vivo en el Sur de España y aquí es la religión católica la más extendida. En ella me crié. He sido siempre religioso, me ha interesado la religión. He pasado por distintas partes de la Iglesia Católica. Desde el Opus Dei hasta una Comunidad Cristiana de Base, que es con la que más me identifico. También he participado de las típicas cofradías andaluzas. Pero con el tiempo, mi fe ha ido madurando a la vez que me he ido retirando de los dogmas y de las cuestiones que tanto la Iglesia Católica o las protestantes no estoy de acuerdo. No es ese el motivo de este libro. Hoy no me considero parte de ninguna iglesia. No voy a entrar aquí en el por qué. Sí creo que todas tienen parte de verdad. Y respeto mucho el trabajo que hacen muchas personas en las distintas iglesias porque es digno de elogio. Todas tienen sus cosas buenas y malas. Como las tiene el mundo. Como las tengo yo.

Pero a pesar de todo, yo nunca perdí la fe. Sigo siendo cristiano y Jesús de Nazaret sigue siendo el faro, la luz que me guía en el mundo. He leído mucho sobre él. Como decía Juan, no habría libros en la Tierra para contar todo lo que hizo. Estoy en continúo camino. Por eso, un día buscando información sobre reiki en internet me encontré con páginas donde se condenaba el reiki y se le consideraba una práctica incompatible con el cristianismo. Me sorprendí. Yo soy cristiano y práctico reiki y no encuentro incompatibilidad alguna. Claro que yo no sigo los dogmas de ninguna iglesia ni sus estrictas normas. Yo solo sigo a Jesús y a su evangelio.

Este libro va dirigido en primer lugar, a las personas cristianas como yo, que se han topado con esta crítica y que les han inquietado y hecho reflexionar. Comparto con ellos mi experiencia y quiero que no se sientan ni culpables ni solos. Reiki es una experiencia maravillosa, como creer en Jesús de Nazaret, en el Señor, es una experiencia más maravillosa aún.

En segundo lugar, este libro también va dirigido a quienes nos condenan. A quienes nos juzgan por practicar reiki y no dejamos de ser cristianos. Pueden así conocernos mejor. Saber qué queremos, que es solo la salud física, emocional y espiritual de las personas. Algo que quería el mismo Jesús. No hacemos nada malo. Al revés, solo queremos el bien.

Uno de las cosas que más me hirió de lo que nos acusan es que invocamos a entes extraños. No. Nosotros en reiki, los cristianos no invocamos a entes extraños. Ni a entes disfrazados. Sólo hacemos la técnica reiki. Por eso, como dije al principio, me llamó tanto la atención el trabajar con los ángeles en el reiki. Yo soy cristiano. Yo creo en los ángeles. Desde chiquitito. Desde que mi madre me enseñó a rezar en mi cuna. Me sé aquella oración de memoria desde chico. El cerebro es sabio y graba nuestras vivencias en un sitio especial para que no se pierda. De hecho, cuando somos muy mayores o sufrimos enfermedades como el Alzheimer, son los últimos recuerdos que quedan para borrarse. Están grabados a bien recaudo. Todavía cierro los ojos y me sale de corrido:

Ángel de mi guarda,

dulce compañía.

No me desampares

ni de noche ni de día

que si no me perdería.

Había otra oración que se hacía en forma de canción, pero sólo recuerdo sus dos primeras líneas:

Cuatro angelitos tiene mi cama,

cuatro angelitos que me la guardan.

Estas oraciones venían en mis primeros libros acompañados de unas ilustraciones preciosas. Fueron las primeras imágenes de ángeles que entraron por mis ojos. Unos bellos seres alados, que acompañaban a niños perdidos. Seres con cara masculina. Eran muchachos.

Esas imágenes se impregnaron en mi cabeza de pequeño y así me los imaginaba. En concreto, aprendí todas las noches a rezar un padrenuestro y un avemaría antes de dormir. Cuando iba rezando me imaginaba a un ángel apuntando en un libro gordísimo todas las oraciones que iba diciendo. Todo ello me servirá para el día del Juicio Final. Como una especie de Currículum Vitae que me fuera a salvar de todos los pecados que fuera a cometer en la vida.

Hoy, a mis 55 años, recuerdo aquello con cariño, porque la visión que tengo de los ángeles actualmente no tiene nada que ver con lo que pensaba aquél niño. Pero aquél niño era yo y siempre queda algo dentro.

Mi fe fue madurando con el paso del tiempo. No he perdido la fe nunca. Pero sí ha cambiado de una manera brutal. Los ángeles, aunque pertenecían a mi cultura religiosa, no eran lo prioritario. Yo rezaba directamente a Jesús de Nazareth. Rezar a Dios me era más complicado de entender. Siempre iba a lo fácil.

Como dije me interesé por el reiki que trabaja con ángeles, pero me di de frente con el problema de siempre: había que pagar para iniciarse en el reiki de los ángeles. ¿Cómo podía entenderse esto? Yo comprendo que se puede pagar por otros tipos de reiki distinto, porque el aprendizaje de otras técnicas tiene su costo. Pero es que rezar a los ángeles, utilizar lo que nos ofrecen, eso ha sido gratis de toda la vida.

De ahí nace este libro también, de contar como cuento yo con los ángeles, con Jesús y con su madre María, a la hora de practicar reiki. ¿Es un nuevo reiki el que yo he inventado? No es un nuevo reiki. Es una adaptación. Es una combinación de mi fe como cristiano y mis oraciones, con la práctica enseñada por el Doctor Mikao Usui. No creo que haga mal. Al revés, jamás he orado tanto y mejor como desde que sé reiki. La oración es fundamental en la vida del cristiano.

Así empezó todo.