Archivo de la etiqueta: ángeles

Ángeles en el Evangelio de San Mateo

https://pin.it/3cyMQep

Los ángeles serán los anunciadores de la Segunda Venida de Cristo. Recordemos que en la Primera, fue un arcángel, Gabriel, el anunciador.

Mateo 24, 29-31 Segunda Venida de Cristo.

29 Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días el sol se oscurecerá, y la luna no dará más su fulgor, los astros caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del Hombre, y entonces se lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con poder y gloria grande. 31 Y enviará sus ángeles con trompeta de sonido grande, y juntarán a los elegidos de Él de los cuatro vientos, de una extremidad del cielo hasta la otra.

Ángeles en el Evangelio de San Mateo. Jesús es tentado en el desierto.

Jesús es tentado en el desierto. James Tissot, Public domain, via Wikimedia Commons

No podemos olvidar, porque ahí están, a los ángeles caídos, dispuestos a tentarnos en cada minuto de nuestra vida, para seguir rebelándose contra Dios. Lo intentaron con Jesús, pero obviamente, de nuevo, Satanás fracasó para bien de la Humanidad.

Jesús es tentado en el desierto Mt 4, 1 – 11

1Por aquel tiempo Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu, para que fuese tentado por el diablo. 2Ayunó cuarenta días y cuarenta noches, después de lo cual tuvo hambre. 3Entonces el tentador se aproximó y le dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se vuelvan panes.” 4Mas Él replicó y dijo:
“Está escrito:
«No de pan sólo vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios».”
5Entonces lo llevó el diablo a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo del Templo; 6 y le dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios, échate abajo, porque está escrito:
«Él dará órdenes a sus ángeles acerca de Ti,
y te llevarán en palmas,
para que no lastimes tu pie contra alguna piedra».”
7Le respondió Jesús: “También está escrito: «No tentarás al Señor tu Dios».”
8De nuevo le llevó el diablo a una montaña muy alta, y mostrándole todos los reinos del mundo y su gloria, 9le dijo: “Yo te daré todo esto si postrándote me adoras.” 10Entonces Jesús le dijo: “Vete, Satanás, porque está escrito:
«Adorarás al Señor tu Dios,
y a Él sólo servirás».”
11Le dejó entonces el diablo, y he aquí que ángeles se acercaron para servirle.

Si quieres aprender reiki, escribe a alfonso.saborido@gmail.com (c) Alfonso Saborido

El Arcángel Rafael con Adán y Eva.

Para que los ángeles siempre te acompañen, lee sobre ellos. Tenlos en tu mente siempre. Cuanto más aprendas, ellos más contentos están contigo y más te ayudarán.

Muy pocos conocen que el arcángel Rafael fue enviado por Dios para avisar a Adán y Eva, los primeros padres de la Humanidad de que Satán, el ángel que se rebeló contra él y que hizo que un tercio de los ángeles le acompañaran en su caída al infierno, se había infiltrado en el Paraíso, para provocar a Adán y Eva. De hecho, lo consiguió, haciéndose pasar por una serpiente y provocando la expulsión de Adán y Eva del Paraíso.

El arcángel Rafael es Medicina de Dios, pero también podemos recurrir a él, además de por problemas de salud, cuando estemos tentados a caer en la provocación de alguien que nos pueda producir un mal o que nos tiente para que le hagamos daño a otra persona o grupo de personas.

Preciosa la ilustración de Gustavo Doré (Francia, 1832-1883) que hizo unos grabados preciosos sobre la historia de los ángeles.

Oración al Arcángel Rafael.

Querido Arcángel Rafael, tú que estás cerca del Dios del Universo, acompáñanos no solo para luchar contra las enfermedades, si no también para luchar contra todas las circunstancias que nos hacen fracasar como persona. Intercede por nosotros y ayúdanos en los momentos de debilidad, de tentación, de caída en el engaño y en la traición a los que amamos. Haznos ser mejor persona y ser dignos de ser hijos de Dios.

San Rafael Arcángel, Medicina de Dios, ruega siempre por nosotros.

Arcángel Rafael con Adán y Eva – Gustavo Doré – Dominio Público

Aprendiendo sobre ángeles

Ya hemos visto en las anteriores entradas las jerarquías angélicas según Pseudo Dionisio Aeropagita. Ahora nos pondremos a estudiar los arcángeles que son temas muy extensos. Pero te recuerdo que para iniciarte en reiki ángeles, el proceso es distinto al reiki Usui Tradicional, donde te tienes que preparar y luego iniciarte. Aquí es al revés, se te explica un poco, te inicias y luego tú eliges el camino para aprender. De hecho, es que no hace falta ni iniciarse. Los ángeles existen desde antes que nosotros y están ahí para nosotros. Solo necesitamos llamarles. Y ya está. No hacen falta intermediarios, ni canalizadores, ni gente que interprete sus mensajes. Están para ti. Los seres humanos somos todos iguales para ellos. Es verdad, que si tienes alguien que te guíe y te enseñe y te facilite las cosas, mejor que mejor. Eso pretendo en esta web. Difundir todo lo que yo sé de los ángeles para ponertelo fácil. Porque mientras te enseño, más aprendo yo y cuánto más hablamos de los ángeles más contentos se ponen y más cerca están de nosotros.

Si necesitas iniciarte en reiki ángeles o reiki usui tradicional, escríbeme a alfonso.saborido@gmail.com y ten paciencia con mis respuestas. Gracias. Alfonso.

Ángeles (jerarquía)

Ahora tocaría por orden los Arcángeles, pero al ser tan numerosa la información, ponemos la última jerarquía según Pseudo Dionisio, que son los ángeles, que dan lugar a confusión, porque realmente, ángeles son todos. Pero digamos que estos son, ‘la tropa’.

Es el último de los ordenes de la jerarquía de Pseudo Dionisio y son los más cercanos a las personas
y entre ellos se encuentran nuestros ángeles de la guarda.
Los ángeles de la guarda, o ángeles guardianes, no están relaciones expresamente en la Biblia, pero
si hay referencias a ángeles particulares de algunas personas. Por ejemplo, en los Hechos de los
Apóstoles 12, 6-8, cuenta la historia de cuando San Pedro estaba preso y un ángel se le apareció
para liberarle.

San Pedro liberado por un ángel
CANO, ALONSO
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

Llegaba el día en que Herodes iba a hacerlo comparecer; aquella misma noche Pedro estaba
durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas, y otros guardias custodiaban la puerta de la
cárcel. De repente la celda se llenó de luz: ¡estaba el ángel del Señor! El ángel tocó a Pedro en el
costado y lo despertó diciéndole: ‘¡Levántate en seguida!’ Y se le cayeron las cadenas de las
manos. El ángel le dijo en seguida: ‘Ponte el cinturón y las sandalias. Así lo hizo, y el ángel
agregó: ‘Ponte el manto y sígueme. Pedro salió tras él; no se daba cuenta de que lo que estaba
ocurriendo con el ángel era realidad, y todo le parecían visiones. Pasaron la primera y la segunda
guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió sola. Salieron y
se metieron por un callejón, y de repente lo dejó el ángel. Entonces Pedro volvió en sí y dijo:
‘Ahora no cabe duda: el Señor ha enviado a su ángel para rescatarme de las manos de Herodes y
de todo lo que proyectaban los judíos contra mí.

Los Tronos

Martin Harris, CC BY-SA 4.0 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0, via Wikimedia Commons

Según la jerarquía celestial que hizo Pseudo Dionisio, es el tercer orden de ángeles más cercanos a Dios. Entendemos comúnmente por Trono el sillón donde se sienta Dios, totalmente majestuoso. Los tronos aparecen en la biblia solo una vez como ángeles. Es en el Nuevo Testamento, en Carta a los Colosenses 1:15-16

Él es la imagen del Dios que no se puede ver, y para toda criatura es el Primogénito, porque en él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, el universo visible y el invisible, Tronos, Gobiernos, Autoridades, Poderes… Todo fue hecho por medio de Él y para Él.

Tradicionalmente se les ha representado con muchos ojos. Ellos sirven como los carros de Dios y son conducidos por querubines. Se caracterizan por la paz y la sumisión, Dios descansa sobre ellos. Los tronos también se representan como grandes ruedas que contienen muchos ojos como hemos dicho antes.

San José, esposo de la Virgen María

El sueño de san José
1791 – 1792. Óleo sobre papel pegado en cartón, 27 x 19 cm. Sala 089San José, dormido, es advertido en sueños por el ángel del mandato divino, para marchar a Egipto, con el fin de librar al Mesías de la matanza ordenada por Herodes (Mateo 2, 13). Forma pareja con San Pedro liberado por el ángel (P03141); ambas pinturas ingresaron en el Museo como obras de Maella, atribución que se mantuvo repetidamente hasta que Morales las asociase a Vicente López, a pesar de que con posterioridad fueron expuestas en diversas ocasiones con la atribución antigua. En efecto, su factura encendida de color y muy luminosa, con bruscos contrastes y pliegues angulosos, el canon alargado y fusiforme de los modelos, su técnica de pinceladas largas y la gama de colores fríos, grises, verdes y rosas, tienen el sello inequívoco de Vicente López en sus primeros años madrileños. Momento de aprendizaje en el que es muy fuerte la huella de su maestro y paisano Maella.
Morales las considera fechables hacia 1820, años en que el estilo más personal de Vicente López estaba ya plenamente formado y había evolucionado hacia planteamientos estéticos con modelos humanos y técnica radicalmente diversos a los que presentan estas dos obras, que podrían ser bocetos para cuadros de altar (Texto extractado de Díez, J. L.: Vicente López (1772-1850), 1999, p. 57).
|-Gracias al Museo del Prado en Madrid, España, por dejarnos compartir sus obras a los blogs.

Hoy es la festividad de San José, 19 de marzo, esposo de la Virgen María. Tuvo una especial relación con los ángeles. Le avisaron del embarazo de María para que comprendiera por qué no era él el padre natural de Jesús.

“Su marido José, que era justo, pero no quería infamarla, resolvió repudiarla en privado. Así lo tenía planeado, cuando el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros». Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer” (M. 1, 19-24).

Los ángeles de nuevo, le avisan de que Herodes quiere matar al Niño Jesús y que es necesario que la Sagrada Familia huya a Egipto.

“Cuando los magos de Oriente se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estáte allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.» Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: ´De Egipto llamé a mi hijo´.” (Mt. 2, 1315).

El ángel del Señor le vuelve a avisar de que Herodes ha muerto y puede volver a Israel.

“Muerto Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: ‘Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño’. Él se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel” (Mt. 2, 19-21).

“Al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y, avisado en sueños [aquí el ángel no se menciona, aunque parece lo lógico aceptar que una vez más existe], se retiró a la región de Galilea, y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese lo dicho por los profetas: ‘Será llamado Nazoreo’” (Mt. 2, 22-23).

Pero los ángeles y los arcángeles, como es caso de Gabriel que es el que se comunica con José, no solo se dedican a las grandes personas, también se dedican a ti si les pides ayuda. Sólo tienes que hacer eso. Pedirles ayuda.

Y si practicas reiki, puedes combinar tu fe en Dios y en los ángeles , con esta práctica japonesa. Para ello es necesario que te inicies. Si no lo estás, ponte en contacto conmigo a través de mi correo alfonso.saborido@gmail.com

QUERUBINES

Abajo del cuadro, los querubines más famosos del mundo. Se han ilustrado miles de láminas con ellos y están en muchos cabeceros de cama en dormitorios. Madonna Sixtina, Raphael, Public domain, via Wikimedia Commons. Se encuentra en  Gemäldegalerie Alte Meister de Dresde (Alemania)

Según los estudios de Pseudo Dionisio Areopagita, es la segunda escala en la jerarquía de ángeles más cercanos a Dios. Su nombre viene del hebreo, kerub, que significa ‘llenos de conocimiento’ . Los querubines son nombrados 91 veces en el en el antiguo testamento pero también una vez en el Apocalipsis, en el nuevo testamento. Aparece en Génesis tres:24 donde dice:

Habiendo expulsado al hombre, puso querubines al oriente del jardín del Edén, y también un remolino que disparaba rayos, para guardar el camino hacia el Árbol de la Vida.

También aparecen en Éxodo 25:10-22 donde dice:

Harás un Arca de madera de acacia, de dos codos y medio de largo, codo y medio de ancho y otro codo y medio de alto. La revestirás de oro fino por dentro y por fuera y labrarás una cornisa de oro alrededor. Le pondrás cuatro anillos, uno en cada ángulo del Arca, dos a un lado y dos al otro. Harás también unas varas de madera de acacia y las cubrirás igualmente con oro. Las pasarás por los anillos que están a los lados del Arca para llevarla. Estas varas estarán siempre metidas en los anillos y no se sacarán de ellos. En el Arca pondrás el Testimonio que yo te daré. Le harás una cubierta, el ‘Lugar del Perdón’, de oro puro, de dos codos y medio de largo y codo y medio de ancho. Asimismo, harás dos querubines de oro macizo, y los pondrás en las extremidades de la cubierta. Pondrás un querubín a una extremidad, y el otro en la otra; formarán un solo cuerpo con la cubierta, a sus dos lados. Los querubines extenderán sus alas hacia arriba y sus alas cubrirán el Lugar del Perdón. Estarán de frente el uno al otro y sus caras mirarán hacia el Lugar del Perdón. Lo pondrás sobre el Arca, y pondrás dentro de ella el Testimonio que yo te daré. Allí me encontraré contigo para darte mis órdenes referentes a los hijos de Israel. Te hablaré de encima del Lugar del Perdón, de en medio de los dos querubines puestos sobre el Arca del Testimonio.

Detalles de los querubines del cuadro anterior.

Hacen mención de ellos también en el primer libro de los Reyes 6: 25

En el Santo de los Santos puso dos Querubines de madera de olivo silvestre de cinco metros de alto. Cada una de las alas del querubín tenía dos metros y medio de largo, de manera que había cinco metros de una punta a la otra de las alas. El segundo querubín medía también cinco metros; ambos querubines tenían el mismo porte y la misma forma. La altura del primero y del segundo era de cinco metros. Salomón puso los querubines en el centro de la Casa, con las alas desplegadas; el ala del primero rozaba uno de los muros y el ala del segundo tocaba el otro muro, y sus alas se tocaban una con otra en el medio de la Casa. Salomón revistió de oro a los querubines. Hizo esculpir en relieve en todas las paredes de la Casa, por todo el derredor, tanto por fuera como por dentro, querubines, palmas y flores. Por dentro y por fuera, el piso de la Casa estaba recubierto de oro. Las puertas del Santo de los Santos eran de madera de olivo silvestre, el dintel y los postes ocupaban la quinta parte de la puerta, ambas puertas de madera de olivo silvestre estaban esculpidas con querubines, palmas y flores; todo estaba recubierto de oro, incluso los querubines y las palmas. De igual modo la entrada del Santuario estaba guarnecida de postes de madera de olivo silvestre, que ocupaban un cuarto de la puerta. Las dos puertas eran de madera de ciprés; cada una estaba constituida por dos paneles que se articulaban; allí habían esculpido querubines, palmas y flores, todo recubierto de oro.

También aparece en el segundo libro de las Crónicas tres:1tres-14

Las alas desplegadas de estos querubines medían veinte codos. Estaban de pie, y con sus caras vueltas hacia la Casa. Hizo también la cortina de púrpura violeta, púrpura escarlata, carmesí y lino fino, y en ella hizo poner querubines.

En Ezequiel, 1, 1-28 aparecen también

El año treinta, el día quinto del cuarto mes, encontrándome entre los desterrados, a orillas del río Quebar, se abrió el cielo y contemplé visiones divinas. El día quinto del mes, el año quinto de la deportación del rey Joaquim, la palabra de Yavé fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en el país de los caldeos, a orillas del río Quebar. Yo miré: un viento huracanado venía del norte. Vi una gran nube: En medio de ella un fuego ardiente irradiaba luz, y el centro era como de metal incandescente. En medio del fuego había cuatro seres vivos. Tenían la misma forma: cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas. Sus piernas eran rectas, con pezuñas como las de buey; brillaban como bronce pulido. Bajo sus alas (en los cuatro costados) tenían manos de hombre. Las alas de los cuatro se tocaban unas con otras. Al andar no se volvían a ningún lado: iban derecho siguiendo una de sus caras. Vistos de frente, los cuatro seres tenían aspecto humano, pero la cara derecha de su cuerpo era cara de león, y su cara izquierda, cara de toro. Los cuatro tenían también una cara de águila. Sus alas estaban desplegadas hacia arriba; cada uno tenía dos alas que se juntaban con las de sus compañeros, y dos alas que le cubrían el cuerpo. Cada uno de ellos iba derecho siguiendo una de sus caras, iban hacia donde el espíritu los empujaba y al caminar no se daban vuelta. Entre los seres había como carbones ardientes: se diría que había un baile de antorchas entre esos seres; el fuego iluminaba, y del fuego surgían relámpagos. Esos seres iban y venían como el relámpago. Al mirar bien a esos seres, vi que, en el suelo, había una rueda al lado de cada uno de ellos. Esas ruedas centelleaban como piedras preciosas, y las cuatro tenían la misma forma. Cada rueda era doble: parecía como dos ruedas entrecruzadas. De ese modo podían avanzar en las cuatro direcciones, sin tener que dar vuelta. Tenían una llanta muy grande y de aspecto aterrador, porque las cuatro tenían ojos por todo el derredor. Cuando los seres avanzaban, las ruedas avanzaban al lado de ellos; cuando los seres se elevaban desde la tierra, las ruedas también se elevaban. Los seres iban adonde el Espíritu quería, y las ruedas también iban allá porque el espíritu que estaba en los seres estaba también en las ruedas. Cuando ellos avanzaban, éstas avanzaban; cuando se detenían, se detenían éstas; cuando se elevaban desde la tierra, las ruedas igual se elevaban, porque el espíritu del ser estaba también en cada una de las ruedas. Por encima de los seres se veía una como plataforma de cristal resplandeciente; bajo la plataforma sus alas se erguían paralelas unas a otras. Oí entonces el ruido de sus alas, como el ruido de aguas caudalosas, como la voz del Dios Todopoderoso. Cuando caminaban se sentía un ruido como de tempestad, como el estruendo de una multitud; cuando se detenían replegaban sus alas. Un ruido se oía desde la plataforma que estaba encima de sus cabezas. Sobre ésta se veía como una piedra de zafiro en forma de trono y, en esta forma de trono, a un ser que tenía una apariencia humana en su parte superior. Lo vi como rodeado de metal incandescente, de la cintura para arriba, y de la cintura para abajo, era un fuego que proyectaba luz. La luz que lo rodeaba tenía el aspecto del arco iris que se ve en las nubes en los días de lluvia. Esa visión era una imagen de la Gloria de Yavé, cuando lo vi me tiré de bruces al suelo; oí entonces una voz que me habló.

Querubines en
La Asunción de la Virgen
RIBERA, JUAN VICENTE DE
Copyright de la imagen ©Museo Nacional del Prado

De nuevo aparecen en Ezequiel 10:1-22

En ese momento vi que en la plataforma, por encima de los querubines, había una piedra de zafiro en forma de trono. Desde allí dijo al hombre vestido de lino: ‘Pasa por debajo de las ruedas y toma entre tus manos carbones que dispersarás por la ciudad. El hombre fue allá, y yo lo observaba; mientras se deslizaba, los querubines estaban de pie al lado sur y la nube cubría el patio interior. La Gloria de Yavé se elevó por encima del querubín, en dirección a la puerta del Templo; la nube cubría la Casa y todo el patio quedó inundado del resplandor de la Gloria de Yavé. El ruido de las alas de los querubines se oía hasta en el patio exterior, pues era tan fuerte que parecía la voz del Dios Todopoderoso cuando habla. Dio esta orden al hombre vestido de lino: ‘Saca fuego de entre medio de las ruedas y de los querubines. El hombre se aproximó y se puso al lado de la rueda. El querubín extendió la mano hasta el fuego, sacó unas brasas y las depositó en la mano del hombre con traje de lino; éste las recibió y salió. Vi entonces una especie de mano de hombre bajo las alas de los querubines. Vi cuatro ruedas colocadas al lado de los querubines (había una rueda al lado de cada querubín), y las ruedas resplandecían como piedras preciosas. Las cuatro ruedas tenían la misma forma: se podría decir que cada rueda estaba hecha de dos ruedas entrecruzadas. Podían pues ir sin volverse a los cuatro puntos cardinales, iban sin darse vuelta en la misma dirección hacia donde miraba la cara del querubín. Las llantas de las cuatro ruedas estaban llenas de ojos por todo el derredor. Oí entonces que a esas ruedas les daban el nombre de ‘torbellino. Cuando los querubines avanzaban, las ruedas avanzaban con ellos; cuando los querubines desplegaban sus alas para elevarse desde la tierra, las ruedas no dejaban de acompañarlos. Cuando los querubines se detenían, las ruedas se detenían junto con ellos, porque el espíritu de estos seres estaba en ellas. La Gloria de Yavé salió de la Casa y se detuvo encima de los querubines. Ante mi vista, los querubines abrieron sus alas para elevarse desde la tierra, y salieron acompañados por las ruedas; se detuvieron a la entrada de la puerta oriental del Templo de Yavé, con la Gloria del Dios de Israel que descansaba sobre ellos. Eran los mismos seres que había visto debajo del Dios de Israel junto al río Quebar, y reconocí que eran querubines. Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas, y se veían como manos debajo de sus alas. Sus caras, eran tales como las había visto junto al río Quebar. Y se desplazaban según la dirección de sus caras. Vuelven a salir en el Apocalipsis 4:6-8

Una pileta transparente como cristal se extiende delante del trono. Cuatro Seres Vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás, ocupan el espacio entre el trono y lo que hay a su alrededor.7. El primer Ser Viviente se parece a un león, el segundo a un toro, el tercero tiene un rostro como de hombre y el cuarto es como un águila en vuelo. Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tiene seis alas llenas de ojos alrededor y por dentro, y no cesan de repetir día y noche: Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, es y ha de venir. Los jefes de los querubines son Ophaniel, Rikbiel, Cherubiel, Raphael, Gabriel, Zophiel y Satán, que fue el ángel caído.

Si quieres practicar reiki con ángeles y reiki cristiano necesitas estar iniciado en reiki. Si no lo estás, no dudes en escribirme a Alfonso Saborido alfonso.saborido@gmail.com Primer nivel de reiki es completamente gratis.