¿Cómo se da reiki?

¿Cómo se da el reiki? Reiki se pueda dar a otras personas o bien a nosotros mismos. Comencemos con cómo dar Reiki a otras personas. Reiki se puede dar sentado o tumbado en una camilla o cama. Aquí lo que importa es la comodidad del paciente y del terapeuta. Nunca se debe hacer una terapia de Reiki forzadamente. De todas formas, la mejor manera para dar Reiki es una camilla. Aquí veremos cómo hacerlo de las distintas maneras.

En primer lugar, tenemos que elegir el sitio en dónde vamos a dar Reiki. Realmente, Reiki lo puedes dar en cualquier lado porque la Energía está en cualquier sitio, pero siempre es adecuado hacerlo en un sitio tranquilo antes que un concierto de rock, como comprenderás. Es puro sentido común. Debemos elegir una estancia ventilada, tranquila, sin ruidos, sin sobresaltos, sin personas que nos puedan estar molestando o interrumpiendo. La luz tiene que ser tenue, indirecta sobre el paciente. Esta estancia debe ser protegida. Como decíamos antes, puede haber interferencias de otras sesiones de Reiki, de personas que hayan estado allí, etc… así que lo primero que haremos es protegerla poniendo, o sea, trazando un chokurei en cada rincón de la habitación, superior e inferior. Lo puedes trazar como siempre digo, mentalmente, con los dedos o la mano, o también, como yo hago: con un varita de incienso y así también perfumas suavemente la estancia.

Cuando ya tienes la habitación preparada haces pasar al paciente. Se supone que previamente has hablado con la persona que quiere recibir Reiki. Si es la primera vez, le explicas brevemente qué vas a hacer y en qué consisten la sesión. Es muy posible que la persona te cuente qué le pasa. Tú no debes preguntarlo. Sólo si te lo cuenta, lo escuchas. Pero nada más. NO PUEDES NI DEBES HACER NADA MÁS. Escuchar y callar. Aquí entra ya la ética del terapeuta de Reiki con el secreto profesional: nunca debes revelar nada que te cuente el paciente. Es puro sentido común. Además, NUNCA JAMÁS dirás nada sobre el mal que le aqueja y mucho menos diagnosticar nada. NO ERES MÉDICO. Eres sólo practicante de Reiki. Es más siempre tienes que dejar muy claro al paciente que DEBE CONTINUAR SIEMPRE CON SU TRATAMIENTO MÉDICO SI LO TIENE. Aunque note mejoría después de varias sesiones de Reiki, NUNCA JAMÁS debe dejar el tratamiento de su médico. Tienes que asegurarte y dejarlo clarísimo. Antes de comenzar la sesión de Reiki propiamente dicha, algunos maestros piden que el paciente beba un vaso de agua para limpiar el organismo. Esto es bueno, pero tiene un inconveniente y es que a determinadas personas le pueden entrar ganas de orinar durante la sesión. Así que esto habría que consultarlo y sin son personas sensibles a esto, mejor evitar el vaso de agua.

A continuación se nos va a plantear un problema ético. ¿Ponemos las manos o no ponemos las manos sobre el paciente? Al tener que poner las manos sobre zonas del cuerpo como el pecho o el bajo vientre se nos va a presentar esta cuestión. Como siempre, lo mejor es hacer caso al sentido común. Hablemos con el o la paciente y nos dirá lo que prefiere. Por lo general, si el paciente es conocido nuestro, familiar, amigo, etc… puede que no tenga problemas. Pero siempre hay que preguntar. De todas formas, es muy recomendable que en la camilla cuando el paciente o la paciente estén tendidos sean cubiertos con una manta fina. Por un lado, les protegerá del frío que suele entrar al estar tumbados un buen rato. Una sesión de Reiki suele durar unos tres cuartos de hora. Por otro, protegerá el contacto directo de las manos en las ropas del paciente. Si éste nos dice que prefiere que no le toquemos, las manos se pondrán a pocos centímetros del cuerpo del paciente. El efecto es el mismo y recibirán la misma energía.

¿Cómo tiene que estar vestido el terapeuta de Reiki? Puede estarlo de cualquier manera, pero siempre es recomendable los colores blancos. Puede tener una bata blanca puesta. Hay que evitar los perfúmenes fuertes en las manos que puedan molestar al paciente. Bien. Dicho esto, le pedimos al paciente que se tumbe en la camilla y que cierre los ojos. La habitación como hemos dicho antes, debe permanecer en penumbra. Puedes poner una vela perfumada y muy recomendable una varilla de incienso, pero debemos preguntar si el olor del incienso molesta al paciente.

Y música de fondo. Pero no una música cualquiera. Existen muchas músicas de Reiki que puedes encontrar en la red, sobre todo en YouTube. La música Reiki es una música especial, relajante, que tiene una campanilla que suena cada tres minutos (en algunas suena cada cinco minutos, pero lo normal, es tres). Esta campanilla nos indica cuando tenemos que cambiar de posición las manos para que no andemos distrayéndonos mirando el reloj. Así que descubrimos con esto que las manos deben estar puestas en cada sitio del cuerpo del paciente, que ya iremos viendo, tres minutos. Con la música ya puesta flojita, nos colocamos detrás de la cabeza del paciente y entramos en meditación.

Puede pasar que al ser principiante no sepas meditar. En ese caso, puedes estar unos minutos con los ojos cerrados y las manos en posición de gasho o cruzadas o abiertas, como mejor te sientas, relajándote para comenzar la sesión de Reiki. Llegados a este punto, depende de las creencias de las personas actuaremos de una manera u otra. Si eres ateo o agnóstico, en este momento, hazte consciente de lo que vas a hacer, de que vas a comenzar a dar una sesión de Reiki y ten un momento para recordar la figura de Mikao Usui y agradecer simbólicamente el trabajo que hizo para que ahora nosotros podamos disfrutar de la práctica.

Si eres creyente en cualquier Dios, ten también un momento para recordar la figura de Mikao Usui y agradecer simbólicamente el trabajo que hizo para que ahora nosotros podamos disfrutar de la práctica y le pides a tu Dios con una pequeña oración que te ayude en la sesión de Reiki. Lo mismo si crees en otras cosas, como ángeles, guías, santos, maestros ascendidos, etc. Como tú quieras, pero en silencio, lo haces para tu interior. Hecho esto, trazamos un gran Cho Ku Rei entre el paciente y nosotros y luego nos trazamos un chokurei en cada mano. Ahora, tenemos que alisar el aura. El aura es un campo energético que rodea a los seres vivos.

Esto tiene importancia en la práctica del Reiki. El aura de una persona no debe mezclarse con el aura de otra, de ahí que nos protejamos con el Cho Ku Rei. Esto sirve para iniciar la sesión, y que la Energía se distribuya bien. Además, si el aura del paciente viene ‘nervioso’ sirve para ‘tranquilizarlo’. Consiste en pasar las manos desde la cabeza a los pies a pocos centímetros del cuerpo de una manera continúa como si estuviéramos peinando o alisando el aura (que no vemos porque el aura no se ve). Se hace tres veces a un lado y a otro. Cuando llegamos al final, a los pies, nos sacudimos las manos y ‘echamos al suelo’ la ‘suciedad’ que podamos haber ‘limpiado’ de ese aura. Hecho esto, nos volvemos a colocar detrás del paciente o la paciente con las manos en gasho (gasho es la postura de oración cristiana con las manos juntas o la que utilizan los budistas en señal de respeto, con las palmas de las manos pegadas a la altura del pecho) o postura de respeto mientras que oigamos que suena la siguiente campanilla en la música. Cuando suena la campanilla, vamos poniendo las manos separadas, con los dedos unidos y en forma cóncava, de concha. En cada sitio, tres minutos, tal como indica la campanilla. La serie sería comenzar por la cabeza, orejas (una mano en cada oreja), ojos (una mano en cada ojo, aquí con cuidado para no tapar la nariz ni la boca con las manos), garganta (las dos manos ahora juntas), corazón (también las dos manos juntas), vientre (las dos manos juntas), muslos, rodillas, pierna inferior, tobillos y pies (en todo lo anterior una mano en cada uno).

Esta serie cada practicante la puede cambiar si así lo considera oportuno, como por ejemplo, poner las manos a la vez en rodillas y tobillos. Y también a criterio de quien está poniendo las manos se puede cambiar el tiempo en que cada sitio. Alguien puede sentir que es necesario que en vez de estar tres minutos en las rodillas, que esté seis minutos. Pues está seis, sin problema. Debemos buscar una posición cómoda. No debemos estar inclinados ya que nuestra espalda lo va a sufrir. Podemos en este caso utilizar una silla. El caso es que dando Reiki no podemos tener posturas forzadas pues nos lastimarán y nos harán estar desconcentrados. Lo más seguro es que durante la sesión de Reiki el paciente o la paciente se duerman. Nosotros también vamos a entrar en un estado tremendo de relajación, pues también estamos recibiendo Reiki a la vez. Este tiempo lo podemos aprovechar para meditar, o para dejar la mente en blanco.

Tenemos que desechar los pensamientos que nos vengan a la cabeza a hacernos ruido. Intentar estar lo más relajado posible a la vez que atentos a la campanilla para el cambio de manos. Hay terapeutas que cuando llegan a los pies, le dan la vuelta al paciente y comienzan de nuevo de espaldas. Se puede hacer, pero yo no soy partidario de ello porque duplica la sesión de Reiki (puede llegar entonces a la hora y media) y al paciente se le puede despertar a la mitad de la sesión, lo cuál es incómodo. Una vez terminada la sesión pasamos a equilibrar los chacras. La palabra chacra viene del sánscrito y se puede traducir como círculo o rueda. Los chacras son pues como vórtices, remolinos de energía, en definitiva, centros energéticos que tenemos en el cuerpo.

Hay cientos de chacras, pero los más importantes son siete, que son los que nos interesan a nosotros para este primer nivel: Primer chacra, de nombre Muladhara, también conocido como el chacra raíz, está situado entre el ano y los genitales. Segundo chacra, de nombre Swvatistana, también conocido como chacra sacral, se encuentra très dedos por debajo del ombligo. Tercer chacra, de nombre Manipura, está localizado en el plexo solar, también conocido como chacra plexo solar, localizado por debajo del esternón y por encima del estómago. Cuarto chacra, de nombre Anahata, conocido como el chacra corazón y está localizado obviamente en el pecho. Quinto chacra, de nombre Vishuda, conocido como el chacra garganta por estar ahí localizado. Sexto chacra, de nombre Ajna, situado entre las cejas y conocido como el Tercer Ojo. Séptimo chacra, de nombre Sahasrara, conocido como el chacra corona y se encuentra en la parte superior del cráneo. Normalmente estos chacras están funcionando bien, pero cuando uno de ellos se bloquea, deja de pasar la energía y surge la enfermedad según la medicina tradicional oriental. Insisto, esto no tiene nada que ver con la medicina occidental y debemos limpiar nuestra mente para entender que es otra cultura diferente.

¿En qué consiste esto de desbloquear los chakras? En dejarlos listos, sin bloqueos. Hay varias maneras de hacerlo, que con la práctica, cada cuál eligirá la que más le convenga. Basta con ponernos sobre el paciente con las manos en concha a unos cinco centímetros pensando que los vamos a alinear. Lo haremos así: ponemos nuestras manos juntas, una en el chacra corazón y otra en el plexo solar, y vamos separándolas hasta terminar una en el primer chakra y la otra en el séptimo. Terminada la sesión, volvemos a colocarnos detrás de la cabeza del paciente o la paciente. Trazamos un gran Cho Ku Rei para protegernos y poniendo las manos en posición de gasho o respeto, damos gracias mentalmente a … (quién tú quieras: universo, energía, dioses, ángeles, guías, maestros, etc…) por habernos permitido dar esta sesión de Reiki. Entonces, se le toca suavemente en el hombro al paciente o la paciente para que vayan despertando o volviendo al estado de alerta y se deja que tarden lo que quieran en levantarse. Hay que estar pendientes de ayudarles a salir de la camilla porque hay gente que se marea por estar tiempo tumbada. Y ya está. Así termina nuestra sesión de Reiki.

Si no tenemos camilla, podemos dar reiki en una silla. Se hace igual que en camilla, la única diferencia es que en las partes de las piernas, tobillos y pies, habrá personas que les resulte incómodo agacharse. En este caso, terminamos en el punto dónde empecemos a sentirnos incómodos. Pero el proceso, es el mismo. De todos modos, en silla el paciente es muy raro que se quede dormido. Reiki tiene el mismo efecto, pero la sensación placentera que ofrece una sesión de Reiki en camilla no tiene comparación. En estos tiempos de coronavirus, el protocolo tiene que ser adaptado. Es decir, la habitación tiene que estar ventilada. Se toman las medidas de desinfección adecuadas del recinto y de los utensilios. Se le toma la temperatura al paciente para saber que no tenga fiebre. Se le pregunta si ha tenido algún contacto con otro enfermo. Se trabaja con mascarillas, con ropa protectora y con guantes y sin tocar en absoluto. Una vez terminada la sesión, hay que volver a desinfectar la habitación y toda nuestra ropa. Si no lo tenemos muy claro, lo mejor es entonces el reiki a distancia. Hay que ser muy precavidos y cumplir estrictamente con la normativa legal vigente en tu territorio.
Si quieres aprender reiki escríbeme a alfonso.saborido@gmail.com

Deja un comentario