San José, esposo de la Virgen María

San José, esposo de la Virgen María

El sueño de san José
1791 – 1792. Óleo sobre papel pegado en cartón, 27 x 19 cm. Sala 089San José, dormido, es advertido en sueños por el ángel del mandato divino, para marchar a Egipto, con el fin de librar al Mesías de la matanza ordenada por Herodes (Mateo 2, 13). Forma pareja con San Pedro liberado por el ángel (P03141); ambas pinturas ingresaron en el Museo como obras de Maella, atribución que se mantuvo repetidamente hasta que Morales las asociase a Vicente López, a pesar de que con posterioridad fueron expuestas en diversas ocasiones con la atribución antigua. En efecto, su factura encendida de color y muy luminosa, con bruscos contrastes y pliegues angulosos, el canon alargado y fusiforme de los modelos, su técnica de pinceladas largas y la gama de colores fríos, grises, verdes y rosas, tienen el sello inequívoco de Vicente López en sus primeros años madrileños. Momento de aprendizaje en el que es muy fuerte la huella de su maestro y paisano Maella.
Morales las considera fechables hacia 1820, años en que el estilo más personal de Vicente López estaba ya plenamente formado y había evolucionado hacia planteamientos estéticos con modelos humanos y técnica radicalmente diversos a los que presentan estas dos obras, que podrían ser bocetos para cuadros de altar (Texto extractado de Díez, J. L.: Vicente López (1772-1850), 1999, p. 57).
|-Gracias al Museo del Prado en Madrid, España, por dejarnos compartir sus obras a los blogs.

Hoy es la festividad de San José, 19 de marzo, esposo de la Virgen María. Tuvo una especial relación con los ángeles. Le avisaron del embarazo de María para que comprendiera por qué no era él el padre natural de Jesús.

“Su marido José, que era justo, pero no quería infamarla, resolvió repudiarla en privado. Así lo tenía planeado, cuando el ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.» Todo esto sucedió para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros». Despertado José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer” (M. 1, 19-24).

Los ángeles de nuevo, le avisan de que Herodes quiere matar al Niño Jesús y que es necesario que la Sagrada Familia huya a Egipto.

“Cuando los magos de Oriente se retiraron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estáte allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.» Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: ´De Egipto llamé a mi hijo´.” (Mt. 2, 1315).

El ángel del Señor le vuelve a avisar de que Herodes ha muerto y puede volver a Israel.

“Muerto Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo: ‘Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño’. Él se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel” (Mt. 2, 19-21).

“Al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y, avisado en sueños [aquí el ángel no se menciona, aunque parece lo lógico aceptar que una vez más existe], se retiró a la región de Galilea, y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese lo dicho por los profetas: ‘Será llamado Nazoreo’” (Mt. 2, 22-23).

Pero los ángeles y los arcángeles, como es caso de Gabriel que es el que se comunica con José, no solo se dedican a las grandes personas, también se dedican a ti si les pides ayuda. Sólo tienes que hacer eso. Pedirles ayuda.

Y si practicas reiki, puedes combinar tu fe en Dios y en los ángeles , con esta práctica japonesa. Para ello es necesario que te inicies. Si no lo estás, ponte en contacto conmigo a través de mi correo alfonso.saborido@gmail.com

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